Otra excursión de esas que surgen espontáneamente un domingo de mañana. ¿Y si vamos a Bolonia? Venga. Paramos a comprar pan, algo para meterle dentro y bebidas frescas. Antes miré la dirección del viento, por si hacía Levante, cambiar de destino; pero no, el viento era de Poniente. Pa´lante. Al llegar comprobamos que no fuimos los únicos a los que se nos había ocurrido ir allí.
Kilómetros de sombrillas plantadas en la arena, viento y muy pocos metidos en el agua transparente. Primera misión: plantar la sombrilla lo mejor posible, tarea importante y de suma dificultad.
Poco duró la estabilidad de la sombrilla, vamos, que la atrapé de milagro ya al vuelo, con forma de antena parabólica.
Después de plegar el arma arrojadiza, pudimos ya empezar a disfrutar del lugar y de sus vistas, entre ellas la famasa duna de Bolonia, detrás nuestra.
Este parte de océano, tan cercana al Estrecho, con el Poniente tiene un agua fría y clara, invita a contemplarla primero.
Había que bañarse, sí o sí, aunque aquí parezca que estamos huyendo del agua.
Poca gente sumergida y, a los que se atrevían, el océano les empujaba sin piedad.
Cuando nos hartamos de viento, que se había entretenido en hacer jirones la sombrilla de nuestros vecinos, me comí el bocadillo en el coche, después de ver cómo Zenia se había comido el suyo con la arena como ingrediente extra no deseado. Destino: Punta Paloma.
El aparcamiento de la playa estaba completamente lleno, hasta las orillas arenosas del camino. Seguimos la carretera llena de arena, entre dunas, hasta hacer parada al pie de una de ellas.
Desde aquí se puede ver al fondo Tarifa, incluso parte de la costa africana y muchos puntos de colores de las cometas de los deportistas del agua y el viento.
Después de pasar Tarifa tenemos la parada forzosa del Mirador, donde tenemos las mejores vistas del Norte de África, incluyendo la ciudad de Ceuta y Tánger, esta última a la derecha en la foto.
Paso obligado para entrar o salir del Mediterráneo.
Si hay algo que nos caracteriza, es la improvisación para los fines de semana. El sábado pasado me dijo Zenia: mañana podríamos ir a un río. No me tuvo que insistir nada; le di un toque a Javi por si quería venirse con nosotros. El domigo cogimos a media mañana y nos fuimos destino al Genal, parando por el camino en Jubrique para almorzar.
El calor no era nada despreciable, foto rápida de recuerdo y para dentro del único establecimiento que encontramos en el camino del pueblo.
Aparcamos cerca del camping y nos fuimos Zenia y yo a una pequeña cascada con tremenda fuerza.
Nacho no paró de bucear, asomando la cabeza de vez en cuando para coger aire.
Zenia y Javi al refresco.
No me quedé sin llevar a Javi hasta la cascada para que comprobara la fuerza que puede tener el agua con un sencillo salto.
Los reflejos en el agua incrementa la belleza de la vegetación.
No importa el peso cuando se trata de mi bella mulata clara.
Este pasado año empezó con el primer día en casa, tras haber recibido la médula ósea de mi hermano Christian. Iniciaba un nuevo año en unas condiciones herméticas en cuanto a protección contra virus y bacterias. Poco a poco he ido recuperando la normalidad, exponiendo aquí un resumen de lo que ha sido mi mes a mes.
ENERO
El tratamiento de quimioterapia me dejó sin defensas y sin pelo, la cara hinchada por los corticoides, pero con muchas ganas de vivir.
La cabalgata de Reyes no era el lugar adecuado para mi sistema inmunodeprimido, así que mis hijos mayores acompañaron al benjamín de la casa, junto a su mamá. También anduvo por allí el novio de Teresa.
FEBRERO
Ya me atreví a dar paseos más largos, aunque en las cuestas necesitase aún agarrarme del brazo de Zenia.
Las revisiones semanales las hacía con transporte en ambulancia, salvo en algunas ocasiones que me llevaba mi hija, o me recogía Miguelange.
MARZO
Los paseos aumentaron en tiempo y distancia, normalmente, cerca del mar.
Tuve que someterme a un cateterismo para ver cómo iban mis arterias. Las coronarias siguen estando bien. A la prueba tuvo que acompañarme mi hija; Zenia tenía la misión de recoger del colegio a Nacho.
ABRIL
Primera excursión por montaña con Javi y Nacho. Llegamos por el camino de los Monjes hasta donde pude.
Tan cerca de casa y nunca habíamos ido al castillo de Fuengirola.
MAYO
El mes empezaba con el cumpleaños de Nacho, que lo celebró con su padre, su madre y su hermano Javi. Aún me apoyaba en Zenia para caminar con mayor comodidad.
Nos invitaron a hacer una ruta por el río Dílar; tuvimos que atravesar sus gélidas aguas con ayuda, por la fuerza de la corriente.
Hacía tiempo que no salíamos a ningún lado, era hora de conocer la ciudad con el paseo más parecido al malecón habanero: Cádiz, con su luz y su antigüedad.
Cerca de cumplir los seis meses de trasplantado, el período más peligroso, me animé y salimos a cenar con Montse y Miguelange.
JUNIO
Se terminó el ciclo infantil y llegó la graduación de Nacho.
Ya pasó lo peor, ahora llegaba el tiempo de empezar a gozar un poco. ¿Qué mejor que la feria de Marbella?
Tiempo de playa, aunque sin poder sumergirme aún, para no coger una infección por hongos.
JULIO
Javi empieza a trabajar en el mismo grupo de empresas que yo; sus primeras nóminas ...
Teresa tenía dos entradas para el concierto de Juan Luis Guerra, no podía asistir ese día, se las compré, sin reventa. Aquello estaba lleno hasta la misma bandera. Mis hematólogas no pusieron reparo, porque era al aire libre.
AGOSTO
Ya le perdí el miedo a la playa; nos fuimos a una cala de Maro, allí lo pasamos de lo lindo.
Y llegó uno de los días más esperados por mí, nada más y nada menos que tenía dos entradas para ver a Los Secretos, en un lugar centrado y tan cerca del escenario, que podía ver con claridad los acordes en la guitarra de Álvaro Urquijo. Fue el regalo de cumpleaños de mi hija Teresa. Javi se quedó en casa con Nacho, al igual que hizo cuando fuimos al concierto de Juan Luis Guerra.
SEPTIEMBRE
Visita a Setenil de las Bodegas, antes del inicio del nuevo curso de Nacho.
Vuelta al cole, solo que ya al de primaria, con los niños mayores.
Trote con intervalos de marcha. Prueba de fuego superada, aunque con mucho cansancio para el resto del día.
Aunque aún no estaba oficialmente de alta para trabajar, sí que asistí a la actividad de la empresa donde trabajo. Este año se había organizado un campeonato de resistencia en el circuito de Campillos. Autobús y a gozar con los compañeros.
Solo conseguí dar un par de vueltas, aún me faltaba fuerza en los brazos y me costaba mucho girar el volante, pero gocé de esa oportunidad de vivir algo nuevo para mí.
OCTUBRE
Excursión por Puerto Rico, con mis dos varones. Ya subía con más energía por la montaña.
Unos meses sin salir de fin de semana. Hora de conocer otra capital andaluza: Córdoba. Mi estado físico me permitió hacer el yoko geri característico de los viajeros del gimnasio Zen de Marbella. Mejor que el puente romano, no encontré mejor escenario.
NOVIEMBRE
Paseo del güeno por Málaga con mi esposa y nuestro hijo.
Llevé mi bicicleta de carretera a una revisión integral, después de año y medio sin montarla; le puse un ciclocomputador nuevo y a hacer una salida postrasplante.
DICIEMBRE
Este pasado mes ha supuesto un cambio muy significativo. El día seis se cumplía el año de mi trasplante de médula, después de haber pasado los primeros meses del año con muchos problemas físicos y psíquicos. Llegaba el momento de salir con tranquilidad.
Nacho presentó su particular casa para el decorado de su clase.
Me dieron el alta médica, después de pasar por el tribunal médico. Comenzaba de nuevo mi vida laboral a jornada completa; así que pude disfrutar del almuerzo de empresa con los compañeros.
Zenia aprobó el carnet de conducir, uno de sus más duros retos.
Fuimos a ver a los abuelos.
Quedar con los mayores es difícil, la una por el trabajo que tiene y, el otro, porque está muy solicitado. Conseguí salir a almorzar con Javi, Zenia y Nacho. El chico disfrutó del hermano mayor.
Y así terminamos el año, vestido de gala el matrimonio y el niño feliz.
Esta es una página que servirá para exponer mis experiencias en otras actividades distintas a mi trabajo cotidiano como ingeniero proyectista de instalaciones. Podréis encontrar artículos sobre karate, fotografías realizadas con mi equipo, y otras cuestiones que me apetezca comentar en función del humor del día.
Bienvenido a todo el que quiera leer, ver y comentar libremente lo que desee, siempre desde el respeto a los demás.
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