sábado, 5 de enero de 2013

Subida al Torrecilla. Parte II

Pasada la primera dura subida, donde todo es avanzar en altitud, atravesamos un valle, donde ovejas y quejigos son protagonistas del paisaje.


Ya comenzamos a encontrarnos con otros grupos.


Grandes quejigos al paso de los compañeros.


Otro tramo de subida para cambiar de ladera.


Y por supuesto, fotos arriba. Nuria posaba para otro, pero no se me podía escapar la ocasión de un bonito retrato.


Mariano posando como modelo experimentado.


Y María Isabel muy atenta en la tarea.


Al llegar a la formación rocosa, encontramos una primera fuente. Aquí a los pies de Maite.


Otro tramo de bajada, ladera abajo.


Nuestra Señora Santa María de la Victoria. La recordaba completa de la última vez que estuve por allí, pero hace tanto de aquello, que tendría que revisar fotos antiguas para ver si entonces la figura estaba completa.


Rafa, Chacón y Luis, después de ver cómo caía el agua por el verdín de la roca.


El agua cae libremente, filtrada por la roca.


Mucha euforia sí que había, viendo ya la subida definitiva.


Y venga, subida por libre hasta la cima.


Por fin, arriba. Yo sin prisas, pero sin pausas. Maite pasando lista; no faltaba nadie, todos arriba sanos y salvos.


Fotografía de alta montaña.


Y es que hay mucho para recordar después.


Los colegas siguieron avanzando hasta su particular comedor. Yo no quise alargar más el almuerzo y nos quedamos en un lugar que nos ofrecía una piedra a modo de mesa.



Alguna cargaba todo su cuerpo de energía.


Vista infinita desde el Torrecilla.


Girándome tenía Sierra Nevada a mi alcance.


Arriba estuve en los brazos de un ángel.

miércoles, 2 de enero de 2013

Subida al Torrecilla. Parte I

El penúltimo día del año subimos un grupo de diez personas al Torrecilla, haciendo de paso amigos nuevos. Tocó levantarse temprano, como corresponde en estas situaciones, y sobre las nueve ya estábamos desayunando cerca de Ronda; un buen Cola Cao y una rebanada de pan cateto con su correspondiente parte de paté y manteca colorá, me puso las pilas. Subida al refugio de Los Quejigales y a las diez en marcha. Delante del cartel indicador, nos disponíamos a emprender la ruta a la cima más alta de la provincia de Málaga, con 1919 metros.


Los diez en fila india para empezar una buena subida.


Mariano iba bien preparado con bastones, como la mayoría del grupo.


La subida se iba combinando con las fotos. Yo iba al final, como siempre, cámara en mano, intentando no entretenerme en exceso para no retrasar al grupo más de lo necesario.


Tocaba foto de posado, después de otro buen repecho. Aquí los modelos son Nuria, Víctor, Mariano y Maite.


En este tramo parece que andamos por un bosque encantado.


El desayuno había dado un buen resultado. Solo hay que ver la fortaleza de estos montañeros moviendo este tronco que interrumpía el sendero.


Ya llevábamos tres cuartos de hora subiendo. Tiempo de hacerse la foto de grupo. Os presento a los miembros de la expedición: De izquierda a derecha están Nuria, Víctor, Mariano, María Isabel, Chacón, Rafael, Luis, Alicia y Maite. Por supuesto que el que falta de los diez, soy yo, tras la cámara de fotos.


Sobre las once estábamos ya fuera del bosque. Este gran pinsapo en medio del camino impresiona aún más dentro de un paisaje más típico de la taiga.


El sol ofrece al contraluz, imágenes muy buenas, como aquí el compañero Mariano subiendo.


Llegada al mirador del puerto de Los Pilones. Modelo al lado del cartel.


Ya voy saliendo de vez en cuando en fotos, porque lo normal es que siempre esté detrás del objetivo. La ocasión merecía la foto.


Con algunos de los pueblos de la serranía a sus espaldas, Maite se lo pasaba en grande.


Mariano se buscó un escenario de película para su foto. María Isabel, totalmente concentrada en la tarea.


Aquello al final se convirtió en una sesión de fotos de alta montaña.


Algunas tienen bien estudiado eso de la pose. No sé la profesión de la modelo, pero sabe cómo ponerse delante de la cámara.


Maite y la Alcazaba, formación a modo de cojín que se ve a la derecha.


A la sombra de los quejigos se puede mantener una interesante conversación. No sé qué estaría contando Luis, pero se les ve muy atentos al resto.


Gibraltar al alcance de la vista, con parte de la costa que lo une a La Línea.


A partir de aquí tocaría aproximarse, ya bajando o llaneando hasta la base del Torrecilla, pero eso será en otro capítulo.

High ...


martes, 1 de enero de 2013

Despedida del año 2012

Los que siguen este blog ya saben que el último día del año lo despedimos con un baño purificador, haga el tiempo que haga y esté el agua como esté. Ayer hizo un día con sol, lo que no significa que el agua tuviera una temperatura digamos que aceptable. Pasadas las doce y media de la mañana nos recogía Raúl a Javi y a mí para ir a la playa habitual donde llevamos a cabo esta ceremonia.

Antes de empezar el baño, Raúl calienta con una ligera carrera por la arena.


Yo soy de la opinión de empezar trotando por la orilla, con los pies metidos en las gélidas aguas.


Estábamos dispuestos a bañarnos, cuando llegó un coche y se bajaron Ñañi con Ñañito y Ana, sus hijos, y Elena. Nos dijo que también llegaban otros miembros de la familia, así que esperaríamos aún un ratito más. Por fin estábamos ya todos, ahora venía lo bueno, entrar al agua para los chapuzones. Aquí el fotógrafo estaba muerto de frío, ya que me sacó mi perfil prohibido, el bueno es el izquierdo, jeje y a Luis me lo cortó; aunque por lo fría que estaba el agua, se puede perdonar esta composición.


Mientras, en la orilla se pensaba muy mucho qué hacer, la amiga Elena.


Raúl fue el primero que quiso terminar con la "pesadilla" de fin de año.


Ñañi, como los valientes, directo a las profundidades.


Por fin me decidí a darme el primero de los chapuzones, el peor de todos.


Aquí servidor entre padre e hijo.


El campeón de Raúl ya pegaba hasta carreras por encima del agua.


Mi hijo también cumplió con el baño, y si no, solo hay que verle chorreando agua recién salido a la superficie.


Nuestra foto, ya todo un clásico.


Y con esto os deseamos todo lo mejor para este año que entra.


Empecemos el año con ritmo del bueno, con la inolvidable y gran Celia Cruz.