Se ha ido el 2013, vivido como mejor he sabido, donde he conseguido nuevos retos. Había que despedirlo como llevo haciendo los últimos años, con un baño depurador en las frías aguas de nuestro mar, en la playa de siempre.
Me puse la sudadera de finalista de los 101 Km de La Legión, que me motiva mucho, y empecé a trotar por la orilla para ir entrando en calor, ya que en esta época del año el agua está fría.
Lo de quitarse la ropa, a pesar del día soleado, es un paso no muy agradable. Se le queda a uno cara de frío. Maite parecía más motivada que yo.
De los últimos que llegamos a la playa, Raúl fue el que se tiró primero.
No era yo el único fotógrafo que andaba por allí suelto, jeje.
A los hijos se les va inculcando la costumbre desde pequeño, aunque los míos este año no se han bañado. Aquí el de mi amigo Ñañi.
Maite ya estaba preparada para el baño entre los reflejos del sol.
Y se pegó el chapuzón. Yo aún no me había acostumbrado a tanto frío.
No había tiempo para contemplaciones, me tiré de inmediato.
Maite y Raúl cogieron las toallas para secarse lo antes posible.
La señora se sentó un rato al sol para entrar en calor.
Hubo amigos que este año no se bañaron, cada uno tenía sus motivos. Eso sí, las cámaras de fotos se las llevaron a la playa.
Aquí un padrazo, que no solo se bañó, sino que hasta se puso a limpiar los cacharros de sus hijos.
Y servidor terminó como empezó, corriendo por la orilla del mar, este mar que tenemos en un lugar privilegiado como es Marbella.
Todo esto un 31 de diciembre, limpiándonos de todo lo malo para entrar en el nuevo año como un recién nacido, con todo por hacer y todo por aprender.
Luna Llena lo forma un grupo de amigos amantes de las salidas a la montaña. Dentro del grupo estamos unos cuantos practicantes de karate, que coincidimos ya desde hace años en el gimnasio Zen de Marbella. Andrés es uno de estos últimos, y este pasado mes de diciembre se presentó al examen de cinturón negro. No puede haber examen sin ayudante, así que José María Chacón, veterano cinturón negro, fue quien ayudaría a Andrés. Nadie que haya ido de Tori (persona que ejecuta el ataque), no sabe la responsabilidad que ello conlleva, ya que un error suyo le cuesta el examen a su compañero.
El aspirante a cinturón negro de karate tiene que llevar un mínimo de años ejercitando su práctica, en concreto lo que sería el equivalente a una carrera universitaria, para optar a examen. En el gimnasio Zen, además, es obligatorio la preparación del examen durante al menos un año, y solo cuando sensei lo revisa y firma la autorización, el aspirante puede examinarse ante el Tribunal Nacional de Grados.
Andrés ha puesto todo su empeño y muchas horas de su tiempo libre en el entrenamiento de su examen. Y el pasado 21 se puso a prueba. A las 7,15 de la mañana me recogió, junto con Chacón, para irnos a Málaga, lugar de celebración del examen. Aparcamos y directos a tomar un buen desayuno, porque la mañana sería larga.
La parte teórica fue superada, ya se tenía el 50 por ciento. Todos los miembros de nuestro gimnasio habían aprobado. Ahora faltaban los combates, parte algo peligrosa ya que depende de los contrincantes que te toquen; unos dan más juego que otros para pasar el examen, y lo mejor es que te toque un experimentado karateka en el kumite. En ese intermedio nos fuimos a tomar algo a un bar cercano, saliendo a la calle todos vestidos de karateka.
Con estas pintas le pedimos a un turista que pasaba por allí, que nos hiciera esta foto. Os podéis imaginar la cara de este señor cuando nos vio con estas pintas, además cerca de un hospital. No podíamos parar de reír. Éramos chacón, Mariano y yo.
Vimos los combates, que con la nueva normativa estuvieron complicados. Y llegaron los resultados. Andrés ya era cinturón negro primer dan de karate. Una pena que un par de chavales no pasaran esta fase, para que hubiese sido pleno. Mi primo Antonio Jesús Merino, cinturón negro cuarto dan, y Miguel Jiménez, primer dan, se presentaban al examen de cinturón negro de Gochin, aprobando los dos, siendo los primeros en conseguir tal grado en la historia de nuestro gimnasio.
Las emociones están a flor de piel cuando se llega a ser cinturón negro. En esta foto aparecen de izquierda a derecha: Kike, Chacón, Andrés, Adolfo, Emilio y servidor. Emilio es el Delegado en Málaga de la Federación Andaluza de Karate. El resto somos compañeros del Zen, y Adolfo, además, es profesor y médico de la Federación. La alegría no podía ser negada por nuestras caras.
Y como manda la tradición, después de los exámenes toca comida de grupo, pagando los que han aprobado. Este año lo hicimos aquí en Marbella. Tuvieron que ponernos una mesa en L, donde el movimiento no cesaba.
Y llegó el momento más simpático de la jornada. Andrés le hizo entrega a su Tori Chacón, de un regalo que resultó estar envuelto en múltiples cajas. La cara de asombro del receptor no podía ser otra que ésta.
Ninguno sabíamos de qué podía tratarse. Al final la sorpresa fue mayúscula. Chacón es famoso por tener un libro de rutas de montaña, que cada vez que se lleva, terminamos perdidos. Así que Andrés no tuvo otra ocurrencia que agradecerle su ayuda en el examen con un regalo que consistió en un GPS Garmin para montañeros. Mejor regalo no le pudo haber hecho. Y aquí Tori y Uke, con sus sudaderas de finalistas en los 101 Km de La Legión.
Ahora hay que animar a Mariano para que siga con la práctica del karate y pueda llegar pronto al cinturón negro, Chacón al 2º dan, y servidor al 4º.
Y en estos momentos que escribo esta entrada, los karatekas del Luna LLena han conseguido plaza como marchadores en la prueba de los 101 Km de La Legión, así que ya tienen autopista para el infierno ...
Este mes que va despidiendo el año tuvimos una visita especial en el gimnasio Zen, la alcaldesa Ángeles Muñoz vino a vernos. Es amiga de nuestro sensei Gustavo Adolfo Reque, y nos hizo el honor a todos. Días antes me dijo el sensei que si podía me pasara a hacer algunas fotos, y eso hice, me vestí de karateka y me colgué la cámara al cuello.
La entrada en el dojo y ordenar el sensei la ejecución de un kata, fue todo una.
Así que la profesora que estaba al frente de la clase en aquel momento, Mar Pavón, se dispuso a hacer un kata con uno de sus alumnos.
Heian Nidan fue la kata elegida para su ejecución.
Por detrás vienen generaciones de niños que continuarán la historia del Gimnasio Zen de Marbella, la escuela local más antigua, donde nos hemos formado muchos cinturones negros de karate.
Un momento muy simpático fue cuando se les dijo que preguntaran algo a la señora alcaldesa. Y ahí que sale el niño de mi amigo y colega de profesión Paco Rodríguez y le dice: -Señorita alcaldesa ¿cuánto tiempo lleva usted de alcaldesa?- Con todo el arte que se tiene a esa edad, jejeje. Todos nos tuvimos que reír con la ocurrencia del crío.
Tuvimos a la televisión local grabando el acontecimiento.
Sensei hizo entrega de una placa conmemorativa.
Y llegó la hora de la foto de grupo. Yo me acomodé como pude para dejar a los profesionales hacer su trabajo.
Conseguí hacerles la foto, aunque fuese para mi archivo particular.
No faltó el saludo ceremonial. Un séptimo dan de karate y una alcaldesa. Pocas veces se tiene ocasión de ver algo así.
Un rato de conversación distendida.
Y llegó la entrevista a sensei. Él siempre tiene algo que contar de interés para oír.
No faltaron saludos afectuosos, como era de esperar.
Eso sí, fotos se hicieron todas las que se pudieron y más. Estaban las madres de los niños de la clase por allí y querían guardar en el recuerdo tal visita. Y ahí que me tenéis al sensei y a Mari Chacón de fotógrafos.
Esta joven madre tampoco se quiso quedar sin su foto.
Un acontecimiento más en el gimnasio Zen. Un bonito recuerdo para los chavales y no tan chavales.
Segundo concurso de fotografía con el tema "Ciudades, qué lugares ...", organizado por Marbella ByCivic. A última hora mandé dos fotos, y hubo sorpresa esta vez. Me comunicaron que había sido uno de los tres premiados por el jurado. Así que fui a la entrega de premios con la ilusión de un niño. El escenario preparado en el exterior de la tienda ViCicletas prometía, con el primer premio, una bicicleta, en primer plano, los aperitivos y una temperatura agradable para las fechas en las que estamos.
Cuando vi las fotos finalistas, sentí un mayor orgullo si cabe, por la calidad de todas ellas. Javi se fotografió al lado de ellas, diciéndome que para el próximo concurso él quiere participar.
Fueron llegando amigos, como Rosario Gallego, arquitecta, con sus hijos Samuel y Arturo. Su marido, mi amigo y también arquitecto, Arturo Reque andaba por ahí cerca haciendo labores organizativas.
Y llegó la hora de la entrega de premios. Los dos primeros se sabía lo que era, pero el tercero era una sorpresa; y ése fue el que me tocó, dejándome con la boca abierta. Mi diploma, un maillot de Pedalier de la talla M, cuando la talla de los maillots que tengo son de la XL, así que me quedé a cuadros, aunque como estoy a dieta, supuse que mi doctora eligió a cosa hecha esa talla; un precioso libro de mi doctora nutricionista y amiga Rosa Sánchez Ramiro, su título: Recuperar la luz. Os recomiendo la lectura de cada relato acompañado de una foto. Y para terminar, pegatinas de 1 Km - 1 Euro, iniciativa de mi amigo Paco Portero, que colabora con la Fundación Josep Carreras contra la leucemia. Mi cara lo dice todo. Aquí estoy con Rosa y Carmen, que es la presi de Marbella ByCivic.
En esta otra foto muestro mi diploma y también aparece mi amigo Arturo Reque.
El ganador del concurso fue Rafael Galán, de Estepona, que se llevó la bicicleta.
El segundo premiado fue Daniel Santos, de Madrid, que por la lejanía no pudo estar con nosotros. Sí que nos reunimos un buen número de amigos de la bici, como muestra esta foto de grupo hecha por el gran aficionado Javier Aranda, mi hijo, que va apuntando maneras.
Nada más llegar a casa me probé el maillot, a ver si me entraba y, sorpresa, me queda como un guante. De hecho ya lo he estrenado en una gran etapa que relataré en una próxima entrada del blog.
Nuevo recorrido, muy recomendable para el que no lo conozca. Unos 63 km disfrutando de las dos ruedas, y ahora que ando más ligero de peso, más tiempo para contemplar los paisajes sin pensar en las rampas. El día elegido para tal entrenamiento fue el pasado 8 de diciembre, con mi amigo Miguelange.
Con las bicis montadas en el coche, aparcamos a la entrada de Torre del Mar. Preparamos los bártulos y empezamos a pedalear camino de Vélez Málaga, con muchas ganas por empezar a subir. Las primeras rampas empezarían llegando a Benamocarra.
La entrada al centro del pueblo está presidida por una cuesta al 11 por ciento de desnivel, así que hubo que empujar con fuerza los pedales hasta pasar por el colegio donde trabaja Montse, la mujer de Miguelange.
Seguiríamos subiendo el primer puerto de la jornada, dejando al lado Iznate.
Tras una larga rampa, apareció a nuestras espaldas la majestuosa cima de La Maroma.
Después de mucho subir y coronar, llegó la bajada a la costa, por una carretera muy sinuosa y pendiente, donde hubo que hacer trabajar de lo lindo a los frenos y los reflejos en cada una de las cerradas curvas.
Dejamos atrás Cajiz, Almayate Costa y de nuevo para Torre del Mar. En esta foto salen tres buenos medios para moverse: los patines, la bici y el autobús. Yo prefiero el segundo.
Y venga, a subir otra vez. Cruce de caminos ...
Solo 2 Km para entrar en Algarrobo.
Fuimos cogiendo altitud muy rápido, dejando de inmediato el pueblo a nuestra izquierda.
Iba molesto con la rodilla izquierda, puede que el frío en la bajada a la costa, le hiciera daño. El caso es que entre eso y la inclinación de algunos tramos, hizo que pegase algún que otro baile encima de la bici, poniéndome de pie.
Menos mal que el sol nos fue acompañando.
El trazado de la carretera es precioso para la práctica del ciclismo. Una pena que también sea usada por algunos automovilistas con demasiadas prisas para la estrechez del carril. Aquí otra de las curvas cerradas.
Y llegamos a Sayalonga. En esta imagen aparece su peculiar cementerio de construcción circular.
La foto de rigor de los dos "jóvenes" colegas, que siguen con las mismas ilusiones deportivas de cuando se conocieron con veintitantos.
Después nos dejaríamos caer hasta la costa, para llegar llaneando a buena marcha hasta Torre del Mar. Como siempre, ducha y magnífica comida acompañada por una buena botella de vino, en casa de Miguelange y Montse. No estuvo mal el perfil de la etapa.
Forever young.
Las fotos corrieron en esta ocasión a cargo de Miguelange.
Esta es una página que servirá para exponer mis experiencias en otras actividades distintas a mi trabajo cotidiano como ingeniero proyectista de instalaciones. Podréis encontrar artículos sobre karate, fotografías realizadas con mi equipo, y otras cuestiones que me apetezca comentar en función del humor del día.
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Para disfrutar de las fotos a mayor tamaño, pinchad sobre ellas.