Este viernes estaba ya nervioso desde que me levanté, quería que pasara pronto la mañana para irme a Arriate, desde donde saldría el sábado para hacer La Sufrida, en la modalidad de 103 Km, con un perfil bastante curioso, duro y de bellos paisajes.
Al mediodía, después de una corta siesta, preparé la bolsa con la ropa de ciclista y algo para ponerme después de terminar la prueba y ducharme. Ya en la oficina, para coger la bici, me di cuenta de que me olvidaba de algo fundamental, ¿qué era? ufff, los zapatos de ciclismo, menos mal que me di cuenta. Ya lo llevaba todo, incluido el casco y las cámaras de repuesto. Metí la bici en el coche, y pasadas las cinco y media cogía caminito de Arriate.
Llegué al pueblo sin contratiempos, llamé a Miguel Ángel para ver por dónde andaba, me dijo que ya había recogido su dorsal y que me esperaba en el teatro, donde había que presentarse para recoger el material de la prueba, como es el pasaporte, dorsales, etc. Allí tuvo lugar la presentación de la prueba, contando cómo sería, los puntos por los que había que pasar y las explicaciones requeridas por los participantes.
Allí estaban ordenados los carteles indicadores de cada kilómetro del puerto de Las Palomas, en los que se indica en el Km que se encuentra, los que faltan para la cima, la pendiente media y la máxima del mismo. Yo lo llevaba ya bien estudiado, temiéndole como a una vara verde a los cuatro últimos.
Decidimos irnos ya para descargar mi bici y el resto de equipaje en la casa de Fali, el primo de Miguel Ángel, que se la cedió para que nos quedásemos allí. En el pozo del patio de la casa, pedí el deseo de poder terminar la cicloturista sano y salvo, sin caídas, deshidratación, ni accidente alguno.
Los planes que tenía Miguel Ángel eran el de visitar a sus tíos un momento, tomarnos un par de cervezas, comprar una pizza para tomarla en casa, viendo una película en la tele. No siempre salen las cosas como se planean, sino como vienen. Así que primero visitamos a su familia, luego nos tomamos unas cañas con su tío, dimos un paseo, nos tomamos la que iba a ser la última cerveza antes de irnos a por la pizza, pero, vaya por Dios, nos encontramos con su prima Lola y fuimos a tomar algo a otro bar, porque eso sí, Arriate será pequeño, pero tiene buenos bares para tapear. El caso es que cayeron otras tres cañas, y ya iban siete cervezas. Contentos estábamos ya, como se ve en la foto; y decididos a irnos ya para la casa.
Pero no pudo ser, porque acompañamos a Lola al lugar en el que estaban unas amigas suyas y ... ya que estábamos, cayó una Heiniken, sentaditos en una placita, la mar de bien al fresquito.
Ahora sí, ya eran más de las doce y había que preparar todavía el material, así que dejamos al personal en otro bar y nos fuimos derechos para la casa.
Llegamos a la casa y pillamos la cama con muchas ganas, otra cosa sería lo de mis únicas cuatro horas de sueño, entre nervios y malestar. En la siguiente entrada contaré todo sobre la experiencia de La Sufrida, desde que me levanté de la cama a las cinco de la mañana, hasta que logré cruzar la meta.
Os dejo con la música de The Band, con The Weight. http://www.youtube.com/watch?v=sjCw3-YTffo
domingo, 3 de junio de 2012
miércoles, 30 de mayo de 2012
Los otros del campeonato de veteranos de Nerja
No solo hubo campeonato de veteranos en Nerja, también hubo un Promesas para los niños y además se celebró un encuentro de la liga provincial. En concreto, en el tatami de al lado del mío, estaba realizando mi hijo su kata. Esta vez obtuvo una mejor puntuación que en otros campeonatos, porque se va notando ya el entrenamiento más serio y el avance en su caminar por el kárate.
El tatami de veteranos conseguía la mayor atención en cuanto a cámaras de fotos y vídeo se refiere. Algo tendremos que enseñar los veteranos a los más jóvenes, digo yo.
El público se entregó, como siempre, con los suyos. En esta foto se ve a gente conocida por el Zen de Marbella.
El compañero Salazar era captado desde las gradas, con Arturo Reque totalmente concentrado para salir. Javi ya andaba con la cámara al cuello, haciendo las fotos que él veía oportunas.
A esto se le llama estar metido en el kata. Ejemplo del significado de chokugan, la mirada. Fue un más que merecido segundo puesto en la categoría de "no medallistas en Antequera".
Y aquí venía el amigo Arturo, a la postre campeón de la referida categoría. Nada que decir de sus katas. Magnífica Sochin.
Consciente de mi escasa velocidad en los desplazamientos, creo que nadie puede decir nada de mis ganas y mi fuerza. Público sí que tuve observando la evolución de mi kata, y para el año que viene prometo soltar lastre y mostrar que sí, que con menos peso, también sé moverme rápido. Esta foto me la hizo mi amigo el sensei Antonio Bravo, de Wado Ryu.
Por supuesto que mi hijo estuvo pendiente de captar las evoluciones de papá. Y desparpajo para desenvolverse como fotógrafo, no le falta, situándose al lado de un juez.
Se terminó la competición de veteranos y alguno aprovechó para descansar en el primer cajón del podium.
Por allí andaban también los amigos Vero y Raúl, de Kenwa Málaga, ella como coach y él como participante en el tatami de veteranos.
Arturo y Salazar, primero y segundo, respectivamente, dejaron bien alto el pabellón del Zen Marbella.
Y aquí el grupo al completo. Seguimos siendo el dojo con mayor participación en los campeonatos de veteranos celebrados en la provincia. Nos acompaña el delegado, Emilio, así como algunos de los benjamines. Puede que para dentro de poco, sea mi hijo el que me eche el brazo por encima a mí.
Manos al aire ... http://www.youtube.com/watch?v=n5c3tfvp4Lc
lunes, 28 de mayo de 2012
Ruta circular Marbella-Istán-Monda-Marbella
Hoy hablaré sobre una ruta muy conocida por los aficionados a la bicicleta, residentes por la zona, pero que puede ser de utilidad para otros seguidores del blog que no la conozcan y quisieran hacerla, bien en bicicleta, en moto, en coche o a pie. Yo contaré esta última experiencia, en bici. Vaya por delante un mapa con la ruta trazada sobre él y el perfil.
Se sale desde Marbella y al llegar a Puente Romano se coge la carretera hacia Istán. En mi caso, fui por el paseo marítimo, desviándome por arriba para rodear la zona prohibida a las bicicletas; continuando por el albero hasta llegar a la altura del espigón de Puente Romano, donde hay que buscar un paso por el que se accede a la urbanización, permitiendo llegar hasta el puente que cruza la nacional 340.
Una vez se empieza a subir por la carretera, y pasado el club de tenis, nos encontraremos en breve con un par de rampas con pendientes comprendidas entre el 8 y 11 por ciento, pasando por debajo de la autopista y por encima de la autovía. Aquí hay que apretar los dientes y abrir los pulmones de par en par, para después de unos setecientos metros de sufrimiento, empezar con cuestas más llevaderas.
Sobre el kilómetro siete, y una vez pasado ya el cruce del pantano, nos encontraremos con una fuente, a la derecha, de donde suele manar un escaso chorro de agua, que a tenor de su sabor y sensación de dureza, tiene que ser rica en minerales y no muy buena para los riñones, pero que para los olvidadizos puede ser una buena solución para llenar el bidón de agua, o simplemente refrescarse la cara. Es fácilmente localizable, porque coincide su ubicación con un cartel anunciador de la Sierra de las Nieves.
En un constante subir, pero sin rampas importantes y algún que otro descansillo, con la vista casi permanente del pantano a la izquierda, se llega a Istán. Y dejándonos caer llegamos a la famosa fuente, con sus siete caños manando agua fresca durante todo el año. Es de lo más gratificante sentarse, aunque solo sea un momento, para contemplar el movimiento del agua.
Allí mismo hay una acequia, denominada El Chorro, donde hay un lavadero con distintas piedras; lugar usado desde antaño. Según un cartel que hay allí, desde finales del siglo XV, esta acequia está documentada.
Desde Marbella han transcurrido unos 20 Km. Ahora hay que subir hasta el polideportivo, así que vayan subiendo coronas y bajando plato, que viene un cuesta de las de verdad hasta llegar a la zona deportiva del pueblo, antes de seguir hacia el nacimiento. No tiene pérdida, dejamos la fuente a la izquierda y a subir todo seguido, para bajar luego al lugar del nacimiento.
Continuando el camino, nos encontraremos con varias lugares desde donde se puede ver el pueblo.
Se termina el asfalto y comienza el camino de tierra por el que se continúa hasta llegar a una bifurcación, donde un cartel indicador nos da el camino a tomar para Monda. Esta es la ruta 2, que queda a la derecha.
Aquí no hay pérdida ninguna, hay un solo camino, ya que las distintas bifurcaciones que nos iremos encontrando, son entradas a fincas, y están con una cadena cortando el camino. Son diez kilómetros desde el pueblo hasta llegar a un cruce señalizado, indicándonos el camino a seguir. Antes de llegar aquí hay que subir una fuerte pendiente que durará unos dos kilómetros. Algo muy importante es llevar agua abundante, porque en tiempo seco no se encontrará ningún lugar para poder beber. Yo he sufrido una deshidratación importante, por confiarme y no llevar agua suficiente con fuerte calor.
Ya está hecho casi todo. Ahora toca una subida que no llegará al kilómetro y se empezará ya a bajar, encontrando solo un par de repechos.
Ya sólo hay que dejarse caer hasta los dos puentes, el de la carretera antigua y el de la nueva. Si se quiere, continuando un camino que hay a la izquierda, se llega al cercano pueblo de Monda. Para llegar a Marbella, se puede subir a la carretera nueva, desviándonos a la izquierda, o bien seguir por debajo del puente grande hasta incorporarnos más adelante a la carretera que nos llevará directamente de vuelta a la costa, no sin subir suavemente antes, algunos kilómetros hasta el puerto de Ojén. Ahora sí que solo hay que dejarse llevar.
Al final son unos 52 Km de recorrido, en los que uno se encuentra como un verdadero aventurero en el tramo que discurre por detrás de Juanar. Insisto en hacer una buena provisión de líquido en Istán, por lo menos un litro, si es en bici, y más si se hace a pie.
Espero que sirvan estas notas y las fotos tomadas con el móvil. Así que quienes no hayan probado esta "aventura", pueden animarse a hacerla. Son de esas cosas que siguen siendo gratis, por eso hay que aprovecharlas antes de que nos quieran cobrar impuestos por ello, o privaticen los caminos.
Corre, dijo la tortuga ... http://www.youtube.com/watch?v=mJhv3fieNGg
Se sale desde Marbella y al llegar a Puente Romano se coge la carretera hacia Istán. En mi caso, fui por el paseo marítimo, desviándome por arriba para rodear la zona prohibida a las bicicletas; continuando por el albero hasta llegar a la altura del espigón de Puente Romano, donde hay que buscar un paso por el que se accede a la urbanización, permitiendo llegar hasta el puente que cruza la nacional 340.
Una vez se empieza a subir por la carretera, y pasado el club de tenis, nos encontraremos en breve con un par de rampas con pendientes comprendidas entre el 8 y 11 por ciento, pasando por debajo de la autopista y por encima de la autovía. Aquí hay que apretar los dientes y abrir los pulmones de par en par, para después de unos setecientos metros de sufrimiento, empezar con cuestas más llevaderas.
Sobre el kilómetro siete, y una vez pasado ya el cruce del pantano, nos encontraremos con una fuente, a la derecha, de donde suele manar un escaso chorro de agua, que a tenor de su sabor y sensación de dureza, tiene que ser rica en minerales y no muy buena para los riñones, pero que para los olvidadizos puede ser una buena solución para llenar el bidón de agua, o simplemente refrescarse la cara. Es fácilmente localizable, porque coincide su ubicación con un cartel anunciador de la Sierra de las Nieves.
En un constante subir, pero sin rampas importantes y algún que otro descansillo, con la vista casi permanente del pantano a la izquierda, se llega a Istán. Y dejándonos caer llegamos a la famosa fuente, con sus siete caños manando agua fresca durante todo el año. Es de lo más gratificante sentarse, aunque solo sea un momento, para contemplar el movimiento del agua.
Allí mismo hay una acequia, denominada El Chorro, donde hay un lavadero con distintas piedras; lugar usado desde antaño. Según un cartel que hay allí, desde finales del siglo XV, esta acequia está documentada.
Desde Marbella han transcurrido unos 20 Km. Ahora hay que subir hasta el polideportivo, así que vayan subiendo coronas y bajando plato, que viene un cuesta de las de verdad hasta llegar a la zona deportiva del pueblo, antes de seguir hacia el nacimiento. No tiene pérdida, dejamos la fuente a la izquierda y a subir todo seguido, para bajar luego al lugar del nacimiento.
Continuando el camino, nos encontraremos con varias lugares desde donde se puede ver el pueblo.
Se termina el asfalto y comienza el camino de tierra por el que se continúa hasta llegar a una bifurcación, donde un cartel indicador nos da el camino a tomar para Monda. Esta es la ruta 2, que queda a la derecha.
Aquí no hay pérdida ninguna, hay un solo camino, ya que las distintas bifurcaciones que nos iremos encontrando, son entradas a fincas, y están con una cadena cortando el camino. Son diez kilómetros desde el pueblo hasta llegar a un cruce señalizado, indicándonos el camino a seguir. Antes de llegar aquí hay que subir una fuerte pendiente que durará unos dos kilómetros. Algo muy importante es llevar agua abundante, porque en tiempo seco no se encontrará ningún lugar para poder beber. Yo he sufrido una deshidratación importante, por confiarme y no llevar agua suficiente con fuerte calor.
Ya está hecho casi todo. Ahora toca una subida que no llegará al kilómetro y se empezará ya a bajar, encontrando solo un par de repechos.
Ya sólo hay que dejarse caer hasta los dos puentes, el de la carretera antigua y el de la nueva. Si se quiere, continuando un camino que hay a la izquierda, se llega al cercano pueblo de Monda. Para llegar a Marbella, se puede subir a la carretera nueva, desviándonos a la izquierda, o bien seguir por debajo del puente grande hasta incorporarnos más adelante a la carretera que nos llevará directamente de vuelta a la costa, no sin subir suavemente antes, algunos kilómetros hasta el puerto de Ojén. Ahora sí que solo hay que dejarse llevar.
Al final son unos 52 Km de recorrido, en los que uno se encuentra como un verdadero aventurero en el tramo que discurre por detrás de Juanar. Insisto en hacer una buena provisión de líquido en Istán, por lo menos un litro, si es en bici, y más si se hace a pie.
Espero que sirvan estas notas y las fotos tomadas con el móvil. Así que quienes no hayan probado esta "aventura", pueden animarse a hacerla. Son de esas cosas que siguen siendo gratis, por eso hay que aprovecharlas antes de que nos quieran cobrar impuestos por ello, o privaticen los caminos.
Corre, dijo la tortuga ... http://www.youtube.com/watch?v=mJhv3fieNGg
sábado, 26 de mayo de 2012
Veteranos Nerja. Segunda vuelta de los medallistas.
Iniciaba Pepe Galán la segunda vuelta con una Empi muy convincente. Buena posición fundamental.
Turno de sensei Gustavo Reque con otro kata de maestros, como es Sochin, poderoso donde los haya.
Bauti Pavón fue a por un kata de alta puntuación: Gojushiho sho. Elegancia y precisión en las técnicas lo llevarían a subir luego al cajón.
Llegaba José Antonio con un kata rápido y de alta dificultad, clásico en la competición de alto nivel, como es Unsu.
Otro karateka con buena estampa, en un kata muy poco visto en competición, como es Meikyo; con pocas técnicas pero con gestos rápidos y precisos.
Este kata tiene un salto con bastante dificultad. Aquí se ve una ejecución un tanto particular, pero conociendo los orígenes deportivos de Larry en el baloncesto, es previsible que se viera algo así.
Salía de nuevo el compañero de Goju, dispuesto a hacer uno de los katas más largos, de los que alternan movimientos pausados con cambios de ritmo como rayos.
Turno de Joaquín Pavón, karateka ágil, con una técnica muy asentada y posiciones perfectas. Kanku sho es un kata con muchos rincones en los que te puedes ir fácilmente a cualquier otro kata, como pasó en esta ocasión con uno de sus movimientos que desembocaron en Bassai dai. Terminar el kata en esas condiciones es algo de gente avanzada con muchas tablas. No creo que el público se percatara, pero sí los jueces.
Y fue una pena, porque el salto es para mostrarlo en una enciclopedia de artes marciales. Pies recogidos y manos preparadas para la siguiente técnica.
Esta vez hubo cambio en el podium. Ganó José Antonio Cuevas, siguiéndole el sensei Gustavo Reque y Bauti Pavón.
Habrá otra entrada sobre los que participamos en otra lista, donde estuvo la cosa bastante reñida.
Eye in the sky ... http://www.youtube.com/watch?v=5-41tg_CS7s
Turno de sensei Gustavo Reque con otro kata de maestros, como es Sochin, poderoso donde los haya.
Bauti Pavón fue a por un kata de alta puntuación: Gojushiho sho. Elegancia y precisión en las técnicas lo llevarían a subir luego al cajón.
Llegaba José Antonio con un kata rápido y de alta dificultad, clásico en la competición de alto nivel, como es Unsu.
Otro karateka con buena estampa, en un kata muy poco visto en competición, como es Meikyo; con pocas técnicas pero con gestos rápidos y precisos.
Este kata tiene un salto con bastante dificultad. Aquí se ve una ejecución un tanto particular, pero conociendo los orígenes deportivos de Larry en el baloncesto, es previsible que se viera algo así.
Salía de nuevo el compañero de Goju, dispuesto a hacer uno de los katas más largos, de los que alternan movimientos pausados con cambios de ritmo como rayos.
Turno de Joaquín Pavón, karateka ágil, con una técnica muy asentada y posiciones perfectas. Kanku sho es un kata con muchos rincones en los que te puedes ir fácilmente a cualquier otro kata, como pasó en esta ocasión con uno de sus movimientos que desembocaron en Bassai dai. Terminar el kata en esas condiciones es algo de gente avanzada con muchas tablas. No creo que el público se percatara, pero sí los jueces.
Y fue una pena, porque el salto es para mostrarlo en una enciclopedia de artes marciales. Pies recogidos y manos preparadas para la siguiente técnica.
Esta vez hubo cambio en el podium. Ganó José Antonio Cuevas, siguiéndole el sensei Gustavo Reque y Bauti Pavón.
Habrá otra entrada sobre los que participamos en otra lista, donde estuvo la cosa bastante reñida.
Eye in the sky ... http://www.youtube.com/watch?v=5-41tg_CS7s
jueves, 24 de mayo de 2012
Veteranos Nerja 2012
De nuevo nos reuníamos este pasado sábado los karatekas veteranos en Nerja para una nueva competición. En este caso se enfrentarían los anteriores medallistas por un lado y, los demás, en otra prueba. En esta entrada hablaré sobre la primera ronda de los que fueron medallistas en Antequera. Mucha tensión en el ambiente, a pesar de que algunos mostrábamos nuestra sonrisa.
Iniciaba Pepe Galán la ronda con una decente Bassai dai.
Le seguiría el sensei Gustavo Reque con un kata tradicional, pero poco visto en competiciones, como es Jitte. Ejecución magistral con un gran zanchín como característica principal.
A continuación salió Bauti Pavón, que nos sorprendió a algunos eligiendo Bassai dai como primer kata. Nada que objetar de su elegancia y kimei, así como de un potente kiai.
El compañero José Antonio, de Mijas, nos deleitó con Gojushiho sho, uniendo tradición con competición.
Larry fue a por un kata shitei, como es Jion, buena y digna ejecución del kata.
El compañero de Goju Ryu en un buen Neko ashi dachi.
Otro árbitro metido a competidor en ese día, fue Cristian Aguilar, realizando Jion.
Esta vez tuvieron que coincidir padre e hijo en la misma categoría. El hijo, Joaquín Pavón, optó por Gojushiho sho, kata bueno para competición, dando muestras de su potente mae geri.
Y por supuesto, de su elegancia como karateka.
Y así terminaba esta primera ronda de los medallistas. En la siguiente entrada veremos la segunda ronda y el podium final en esta categoría.
Para ser sincero, lo he intentado ... http://www.youtube.com/watch?v=lXqslg8Qo_U&feature=fvwrel
Iniciaba Pepe Galán la ronda con una decente Bassai dai.
Le seguiría el sensei Gustavo Reque con un kata tradicional, pero poco visto en competiciones, como es Jitte. Ejecución magistral con un gran zanchín como característica principal.
A continuación salió Bauti Pavón, que nos sorprendió a algunos eligiendo Bassai dai como primer kata. Nada que objetar de su elegancia y kimei, así como de un potente kiai.
El compañero José Antonio, de Mijas, nos deleitó con Gojushiho sho, uniendo tradición con competición.
Larry fue a por un kata shitei, como es Jion, buena y digna ejecución del kata.
El compañero de Goju Ryu en un buen Neko ashi dachi.
Otro árbitro metido a competidor en ese día, fue Cristian Aguilar, realizando Jion.
Esta vez tuvieron que coincidir padre e hijo en la misma categoría. El hijo, Joaquín Pavón, optó por Gojushiho sho, kata bueno para competición, dando muestras de su potente mae geri.
Y por supuesto, de su elegancia como karateka.
Y así terminaba esta primera ronda de los medallistas. En la siguiente entrada veremos la segunda ronda y el podium final en esta categoría.
Para ser sincero, lo he intentado ... http://www.youtube.com/watch?v=lXqslg8Qo_U&feature=fvwrel
martes, 22 de mayo de 2012
La soledad del ciclista
Solo las personas que practican el ciclismo, o los corredores de fondo, pueden saber por sí mismos lo que supone estar sólo durante horas realizando un esfuerzo físico constante durante la práctica deportiva. El ciclista de carretera cuenta además con el inconveniente de que tiene que estar pendiente constantemente de que ningún desaprensivo lo atropelle o lo eche fuera de la carretera.
Suelo elegir el domingo como día para mis salidas largas, aquellas que pasan de las tres horas de pedaleo; y el motivo es porque hay menos tráfico, como puede apreciarse en la siguiente foto. No obstante hay personas, que por ignorancia del código de circulación, por falta de educación, o por prepotencia, nos pasan rozando, nos pitan y hasta, en ocasiones, nos insultan. El último caso lo tuve este pasado domingo con una "señora", bien parecida, en un coche elegante, que empezó a tocar el claxon y a pegar voces como una posesa; ante mi asombro, compruebo que no venía ningún coche más detrás, que estaba el otro carril vacío y que yo iba pegado a la línea blanca, como hago usualmente; así que lo único que se me ocurrió pensar es que seguro que hace spinning en el gimnasio y cree que los ciclistas de carretera somos unos malhechores, que cometemos un delito por circular en bicicleta.
Hay otro matiz en esta soledad y es el de viajar con unas pocas de pertenencias en un vehículo que no tiene consumo alguno de carburantes tradicionales, no contamina, te lleva a cualquier parte y es difícil de que provoque un accidente a un tercero. Este compañero ciclista iba por el arcén, cosa de agradecer cuando nos dejan un metro del mismo por el que circular y que esté libre de cristales rotos, residuos de accidentes, etc; y al que solo cabría reprocharle el que no llevase puesto el casco en uno de los tramos más peligrosos entre Marbella y San Pedro Alcántara. Seguro que iba de paso y no sabe lo peligroso que son los coches en esta carretera costera.
Pendiente de dar pedales iba, atento a mi camino, pero a la vez inmiscuido en mis pensamientos, cuando llegué a Estepona, con unas gotas que caían del cielo para refrescar el ambiente.
A la vuelta continué solo en la subida a Benahavis, atento a mi respiración y al fuerte viento que hacía. Para acumular kilómetros tenía que hacer dos veces la subida, así que el gasto energético fue importante; lo suficiente como para consumir todo un gel de 296 Kcal, que sumadas a las aportadas por mi buena reserva de grasa, fue más que suficiente.
Mi soledad sobre la bicicleta llegó casi a las cuatro horas, en las que pude reflexionar sobre muchas cosas, ver el paisaje, temer en alguna ocasión por mi integridad física y, lo principal, disfrutar de una libertad que no conoce el habitual del coche, porque yo sí puedo parar a hacer una foto en el arcén sin molestar al tráfico, no me quedo tirado por falta de gasolina, y si me faltan las fuerzas, pues siempre cabe la posibilidad de descansar un rato, comer y seguir el camino.
Igual soy raro, pero necesito esa soledad del ciclista de forma regular, me ayuda a poner la cabeza en orden y a tomar decisiones importantes de mi vida.
Qué raro que seas tú quien me acompañe, soledad ... http://www.youtube.com/watch?v=LUTOM4Erb18
Suelo elegir el domingo como día para mis salidas largas, aquellas que pasan de las tres horas de pedaleo; y el motivo es porque hay menos tráfico, como puede apreciarse en la siguiente foto. No obstante hay personas, que por ignorancia del código de circulación, por falta de educación, o por prepotencia, nos pasan rozando, nos pitan y hasta, en ocasiones, nos insultan. El último caso lo tuve este pasado domingo con una "señora", bien parecida, en un coche elegante, que empezó a tocar el claxon y a pegar voces como una posesa; ante mi asombro, compruebo que no venía ningún coche más detrás, que estaba el otro carril vacío y que yo iba pegado a la línea blanca, como hago usualmente; así que lo único que se me ocurrió pensar es que seguro que hace spinning en el gimnasio y cree que los ciclistas de carretera somos unos malhechores, que cometemos un delito por circular en bicicleta.
Hay otro matiz en esta soledad y es el de viajar con unas pocas de pertenencias en un vehículo que no tiene consumo alguno de carburantes tradicionales, no contamina, te lleva a cualquier parte y es difícil de que provoque un accidente a un tercero. Este compañero ciclista iba por el arcén, cosa de agradecer cuando nos dejan un metro del mismo por el que circular y que esté libre de cristales rotos, residuos de accidentes, etc; y al que solo cabría reprocharle el que no llevase puesto el casco en uno de los tramos más peligrosos entre Marbella y San Pedro Alcántara. Seguro que iba de paso y no sabe lo peligroso que son los coches en esta carretera costera.
Pendiente de dar pedales iba, atento a mi camino, pero a la vez inmiscuido en mis pensamientos, cuando llegué a Estepona, con unas gotas que caían del cielo para refrescar el ambiente.
A la vuelta continué solo en la subida a Benahavis, atento a mi respiración y al fuerte viento que hacía. Para acumular kilómetros tenía que hacer dos veces la subida, así que el gasto energético fue importante; lo suficiente como para consumir todo un gel de 296 Kcal, que sumadas a las aportadas por mi buena reserva de grasa, fue más que suficiente.
Mi soledad sobre la bicicleta llegó casi a las cuatro horas, en las que pude reflexionar sobre muchas cosas, ver el paisaje, temer en alguna ocasión por mi integridad física y, lo principal, disfrutar de una libertad que no conoce el habitual del coche, porque yo sí puedo parar a hacer una foto en el arcén sin molestar al tráfico, no me quedo tirado por falta de gasolina, y si me faltan las fuerzas, pues siempre cabe la posibilidad de descansar un rato, comer y seguir el camino.
Igual soy raro, pero necesito esa soledad del ciclista de forma regular, me ayuda a poner la cabeza en orden y a tomar decisiones importantes de mi vida.
Qué raro que seas tú quien me acompañe, soledad ... http://www.youtube.com/watch?v=LUTOM4Erb18
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