domingo, 9 de octubre de 2011

Inicio de preparación de los 101 Km

Creo que ya conté que este año que viene, si hay salud, quiero hacer la prueba de los 101 Km de La Legión, en bicicleta de montaña. Además de sacarme la espinita con La Sufrida en bici de carretera, que espero sea al menos un par de semanas después que la otra prueba, para que me dé tiempo a recuperarme.

Bueno, pues hoy he decidido empezar el entrenamiento con la MTB. Tras dieciséis días sin dar pedales y varios meses sin coger la de montaña, las primeras cuestas se me han hecho durillas. Ahora, eso sí, la cámara la he echado en el maillot. La idea era hacer un recorrido circular pasando por Arriate, que lo voy a explicar con total detenimiento y fotos por si alguien quiere hacerlo, que no vaya a la aventura.

Se parte delante del recinto ferial para bordearlo por el Norte y seguir por el camino de tierra hasta el desvío a la izquierda indicado como Puerta Verde de Marbella.

Viendo esta foto me doy cuenta de que gracias a las clases de karate estoy perdiendo panza. Ya era hora. Bueno, a lo que vamos, que siguiendo por este camino vamos derechitos al Pilar de Coca, ya conocido de otras excursiones.

Si seguimos de frente, bajamos hasta la carretera de El Burgo, que la tomaremos durante un pequeño tramo hasta la venta La Venta, que se llama así, que no me he equivocado, y hay que coger un carril de tierra a la izquierda.

Siguiendo ese camino se llega hasta la vía del tren, que se cruzará con toda la precaución del mundo.

Se baja una tremenda rampa de hormigón, que pasará a camino de tierra otra vez, que nos conducirá directamente a otro protagonista de este blog: El puente de la Ventilla.

Pasamos por encima del puente y nos desviamos a la izquierda, donde está este cartel anunciador. Pero cuidado, que nuestra ruta no es la indicada en el cartel.

Seguimos todo recto por el camino, pasando por debajo de un puente de la carretera que va a Cuevas del Becerro.

El camino se convierte en una ancha carretera de tierra, que sigue paralela al carril original, pasaremos cerca de unos preciosos viñedos y las bodegas del Príncipe Alfonso de Hohenlohe, que en paz descanse. Siguiendo este camino llegaremos hasta la carretera que va de Setenil de las Bodegas a Arriate. Se gira a la izquierda, camino de Arriate, pasando primero por Los Prados.

No puedo evitar hacer un retrato aprovechando un disco espejo.

Unos cuatro kilómetros después de haber cogido esta carretera, se llega a Arriate. Al que le hago una foto sin bajarme de la bici, que ya voy teniendo ganas de llegar a comer.

Aconsejo bajar al río, que tiene una pinta tremenda para meterse dentro y refrescarse. Yo me he conformado con hacer alguna foto.

En el pueblo todo está perfectamente señalizado para salir camino de Ronda. Ya solo quedan los últimos cinco kilómetros, combinados entre falsos llanos y un par de buenas cuestas. La de la foto pertenece a un buen repecho, faltando ya poquito.

He llegado con buenas sensaciones, no muy cansado, porque han sido casi dos horas y cuarto con las ruedas gordas, disfrutando como un niño. Bueno, las fotos son todas hechas por mí, lo que quiere decir que las de espaldas pedaleando requieren el dejar el temporizador puesto, soltar la cámara en el suelo o en cualquier apoyo a mano y volver a por ella.

Para ser el primer entrenamiento con ruedas gordas, no ha estado mal, no.

sábado, 8 de octubre de 2011

jueves, 6 de octubre de 2011

En el pueblo de los pitufos

Había que acercarse a Júzcar, el pueblo de los pitufos; me llamaba la atención ver todo un pueblo pintado de azul. Y a veces hago bien las cosas, nos acercamos ya con la tarde avanzada para evitar las inevitables colas de la mañana en la carretera, así que no tuvimos ningún problema en aparcar justo a la salida del pueblo. Constancia queda de nuestra visita.

Nada más adentrarnos por una de las calles, nos saludaba uno de los protagonistas. Javi quiso subirlo a hombros.

Derecho para el mercadillo, ubicado en la plaza de la iglesia, que también está de azul.

El muchacho quiso hacerse la foto de rigor, solo que le faltó esconder el cuerpo detrás del cartel. Para la siguiente lo haremos mejor.

Desde la plaza hay esta curiosa vista.

No se me resistió Pitufina, un poco empeñada en que nos hiciéramos una foto.

Papá pitufo y Javi hicieron buenas migas.

Pegado a la iglesia estaba un pequeño museo en el que se explicaba el tema de las setas, entre otras cosas. Javi ojeó un libro de pitufos.

Hay veces en que mi niño ve fotos que yo no, como esta de los protagonistas.

En un paseo nos encontramos a Azrael, con su mal genio.

Terminamos el recorrido sin mayores incidentes, con buen sabor de boca.

domingo, 2 de octubre de 2011

Arroyo de la Ventilla

Viajar es algo que a todos nos gusta. A veces hacemos miles de kilómetros para disfrutar de algo que no tenemos cerca de casa, sorprendiéndonos a cinco minutos en coche, de algo igual de fantástico. Y eso es lo que hicimos ayer, adentrarnos un poco por el camino paralelo al arroyo de La Ventilla, de aguas completamente cristalinas, ya que es al lado del puente del mismo nombre, donde nace. El día se presentó muy ventoso, solo hay que ver las ramas inclinadas de los árboles encima del monte.

Iniciamos el camino hasta introducirnos en un paisaje digno de un país nórdico.

Cogimos una pequeña vereda que no tuvo continuación. Javi hacía fotos, hipnotizado por la pequeña selva por la que andábamos.

La vuelta al camino principal no le gustó tanto, cuando empezó a sortear ramas que le arañaban las piernas.

Ahora sí que encontramos una bonita poza alimentada por una pequeña cascada.

Llegado este momento, comenzaba la discusión entre padre e hijo. Por qué tú sí y yo no puedo meterme en el agua. Como sigo disfrutando de las ventajas de un adulto travieso, me olvidé por un momento de mi papel de padre y me puse en el de compañero de excursión. Así que fuera zapatos y calcetines y ... al agua.

El agua discurría salvaje, sin trabas, entre ramas y piedras vestidas de verdín.

El inicio de la vuelta no se hizo esperar. Había que volver al coche para comer a tiempo. El padre llevaba sandalias de montaña, con suela de caucho, de las que no resbalan. El hijo tenía que secarse los pies antes de calzarse. De este modo me tocó llevarlo, solo un trecho, hasta que estuvo seco y pudo ponerse los zapatos.

Una excursión corta que, después de haberme informado, intentaré ampliar la semana que viene en bicicleta de montaña.

En el río aquel, tú y yo ... http://www.youtube.com/watch?v=CMA4MY0jVr0

sábado, 1 de octubre de 2011

El árbol y el sol

Los dos solos, cara a cara, desafiantes. Al final el árbol se queda, el sol busca otras tierras a las que dar calor; se va perdiendo por un horizonte siempre lejano, inalcanzable.

Come on baby, give me a little more you ... http://www.youtube.com/watch?v=YsaocE82GLY&feature=related

martes, 27 de septiembre de 2011

El pantano

Esperando la noche, agazapado en la orilla, espiando al viento que movía los pequeños arbustos sumergidos parcialmente en un agua pantanosa.

Al fondo el bosque, verde muy oscuro tornándose casi en negro, y más lejos, la montaña con sus viejos pliegues, como arrugas producidas por sus muchos años.

Ahora tendré que salir a buscarte ... http://www.youtube.com/watch?v=JKNfwnGD_R8&ob=av2e

domingo, 25 de septiembre de 2011

Puestos ya, me tiro al vacío

Pero con cuerda, y doble, por si acaso, que una cosa es quemar adrenalina y la otra, no poder seguir levantándose cada día.

Buscando soluciones a la crisis y harto de no poder hacer algo que me encanta, gracias a que siempre dispongo de amigos para echar una mano, voy a empezar a dar clases en el gimnasio Zen de Marbella, de Defensa Personal para mujeres. Se tratará de algo muy ameno que ayudará a mantenerse en forma y a incrementar la autoestima, en estos tiempos que tanto nos hace falta. En principio se empezará el próximo mes de octubre, el primer martes. Pensando en las interesadas, he organizado dos grupos, los martes y los jueves, el primero iría de 10 a 11 de la mañana, y el segundo, de 4 a 5 de la tarde, así no se queda nadie sin poder asistir por cuestiones de trabajo, niños y ocupaciones varias.

Quien esté interesada en asistir a clase, solo tiene que ponerse en contacto conmigo a través del correo electrónico que aparece cuando marcáis sobre mi perfil en el blog.





martes, 20 de septiembre de 2011

Rodando ladera abajo

El sol va buscando su escondite, ladera abajo. Se deja llevar cual esfera, de forma pausada pero continua. Nada está quieto, en su sitio.

The mountain. Precioso video http://www.youtube.com/watch?v=Rk6_hdRtJOE


lunes, 19 de septiembre de 2011

Tres momentos del día

Por la mañana despliego todas mis alas para salir volando.

Al mediodía, aprovecho el sol para calentar mi cuerpo, lucir mis alas al sol, reflejar la parte que más me gusta de mí.

Al final termino manteniendo el equilibrio para no caer al vacío.

domingo, 18 de septiembre de 2011

Luces lejanas en la noche

Hay que sacar algo positivo de tanta oscuridad en estos tiempos. Personalmente voy en busca de cualquier luz que pueda sacarme de este pozo profundo en el que me han metido.

domingo, 11 de septiembre de 2011

Historia de un concierto

Uno de mis regalos de cumpleaños fue una entrada golden para el concierto de Maná en Málaga. Eso me daba derecho a estar en una zona reservada cerca del escenario.

El concierto comenzaba a las diez de la noche, por lo que calculé que estando allí sobre las ocho y media o cosa así, sería suficiente. Lo que no contaba era con que no iba al habitual concierto en el teatro Cervantes, iba a un estadio de atletismo. Madre de Dios, allí había gente por todos sitios. Cuando me informé sobre cuál era la cola que me correspondía, casi me da algo, calculo que más de doscientos metros, y no en fila de a uno precisamente.

Dos horitas me pasé en cola, en las que me entretuve sacando alguna vez la luna, con la cámara compacta de fotos que había echado, ya que de réflex, ni hablar; no tenía ganas de que me la quitasen a la entrada. A una señora, que llevaba una entre compacta y réflex, le quitaron la batería para que no pudiera hacer fotos. Cosa que más adelante ya veréis que es una tontería, porque todo el mundo lleva cámara aunque sea en el móvil.

Cuando empecé a ver luces en el escenario, me entró el nervio, porque ya estábamos a las diez de la noche y aún andaba en cola.

A las diez y media conseguíamos entrar en el estadio, ahora venía lo mejor ¿dónde estaba la zona Golden? porque allí había más gente que en la guerra. Alguien nos indicó que pegado al escenario había otro acceso. De nuevo en cola, pero se agradeció al llegar a la zona reservada, porque se podía respirar, no estábamos apiñados. El estadio presentaba un lleno absoluto.

De fondo tenían puesto a los Beatles, que me he enterado que les encanta a los Maná. Fue empezar aquello, a las once de la noche, y todo el mundo cámara en ristre.

Fher me sorprendió por la forma en que comunica con el público. No dejaba de echarnos flores a los andaluces, con los típicos términos mejicanos. Nos ganó en un instante.

El escenario que llevaban era una pasada. Tenían grandes pantallas en las que aparecían imágenes simultáneas de lo que ocurría.

Una pena no disponer allí de mi réflex pro, porque esta foto la hubiese clavado, con esos tonos tan guapos.

Una cosa interesante que están haciendo en la gira, es que seleccionan a un músico de la ciudad donde tocan para subir con ellos al escenario y acompañarlos en una canción. Subió un tal Carmona, si no mal recuerdo el apellido, e hizo un par de solos muy dignos. Promete el tío un taco. Es el que acompaña aquí a Sergio.

En un momento determinado solo queda en el escenario el batería, Alex, que nos hipnotizó con un impresionante solo. Verlo en escena es un espectáculo de expresión.

Mientras Álex estaba a lo suyo, los otros aprovecharon y se ubicaron en una plataforma en mitad del estadio. Nos dejaron a todos alucinados. Allí tocaron algunas canciones, incluyendo "el rey" y "se me olvidaba", que las cantamos todos.

Después volvieron al escenario, que era toda una explosión de luces.

Al final estábamos ya todos locos, cantando, bailando.

Terminó con "el muelle de San Blas", Fher ató la bandera española con la mejicana, en un símbolo de hermandad y ahí terminó la cosa. Papelitos de colores al aire.

Dos horas después del inicio, salíamos del estadio con un magnífico sabor de boca. Otra cosa fue incorporarse a la carretera con el coche, pero sarna con gusto no pica, o eso dicen.

sábado, 10 de septiembre de 2011

Recuerdos de una carretera

El mero hecho de pensar que teníamos que subir a Ronda, ya hacía que las tripas empezasen a incomodar. Ya de pequeños nos tocaba sufrir ese martirio traducido en un sinfín de curvas enlazadas, alternándose a derecha e izquierda, con el mismo final: mi hermano Ángel vomitando, bien por la ventanilla, bien dentro del mismo coche. En ese tiempo mi madre era maestra de escuela en la calle Pozo.

Años después estuvimos en un internado, en la misma ciudad, con los mismos problemas en la carretera. Mi padre, con méritos sobrados para superar al santo Job, por la de veces que tenía que limpiar el coche por dentro y por fuera, a causa de nuestros mareos, no sabía ya qué hacer. Y es que, ahora que me pongo a pensarlo, lo de las bolsas de plástico no era de uso habitual. Más que un corto viaje, parecía un vía crucis; eso sí, con paradas en parajes únicos.

Para mí, pobre ingenuo, el peligro terminaba una vez que pasábamos los pinos y llegábamos a la sierra pelada de vegetación, rocosa, gris. Creía que ya estábamos llegando y, aunque aún quedan veinte kilómetros, sí es cierto que el intervalo entre curva y curva es muy superior a lo ya pasado en la otra zona. Digamos que mi estómago se relajaba un poco, tras un continuo esfuerzo por no invertir el ciclo digestivo.

Hoy sigo mareándome, incluso en ocasiones en las que conduzco y estoy cansado. También está el peligro de los adelantamientos, aunque de éso, mejor no quiero ni recordarlo. Mi hijo ha descubierto para sí la solución: dormirse, aunque sea a la fuerza.

Y correr dicen que es cosa de cobardes ... http://www.youtube.com/watch?v=0B6ru7dz58U

jueves, 8 de septiembre de 2011

El amor sí es animal

Todos somos tan vulnerables de pequeños, tan necesitados de mimos y cuidados, que es de agradecer unas manos que te acaricien, te alimenten y te ayuden a empezar a vivir.

El que es bueno, se porta bien con todo ser viviente. No sabe hacer el mal, ni es capaz de aprenderlo. La suerte que tienen es que a menudo son correspondidos.

En las dos fotos que hoy os subo, unas manos expertas amamantan a uno de los cachorros; las otras, menos expertas, pero igual de buenas, también lo intentan con otro.