martes, 29 de junio de 2010

Subida a La Concha. Capítulo I

Inicio con este primer capítulo la tradicional subida a La Concha de los karatekas del gimnasio Zen de Marbella. Empezaré por presentar a los protagonistas de “la subida” de este año; de izquierda a derecha, de pie están Miguel Ángel, Rosa, Andrés, sensei Gustavo, Bauti, Adolfo, Manolo, Antonio Jesús, Pepe y Abel; en cuclillas están Larry, Órfilo, Chacón, Miguel y Gustavo. Sensei quiso acompañarnos, como siempre, en el lugar de partida. Siete comenzarían la ruta dura por Los Monjes, y otros siete iniciaríamos el recorrido desde el Parador de Juanar. Detrás nuestra se ven las montañas a las que subiríamos.

Este año pretendía no llevar peso en exceso, ya que con mucho sol se hace muy duro salvar los casi siete kilómetros que nos separaban de El Lastonar, con algo más de cuatrocientos metros de desnivel. Aún así, mi mochila dio en la báscula la friolera de veinte kilos, cámara de fotos réflex incluida.

Después de dejar el coche en el parking de Juanar, antes de empezar a andar ataviados cada uno con su karategi y el correspondiente cinturón, el amigo Chacón me invitó a una cerveza bien fresquita para acompañar al bocadillo que me daría la suficiente energía para toda la subida.

Ya todo dispuesto, comenzamos a andar por el carril que nos iría acercando al olivar que hay de paso al mirador. Lo mejor, la compañía de los colegas karatekas, todos con la ilusión de un niño con zapatos nuevos.

Es tremenda la vista que nos encontramos de la montaña que alberga la cruz de Juanar, una vez pasado el primer bosque.

Una vez llegado al cruce que toma la dirección hacia el camino de La Concha, y después de pasar entre olivos y unos preciosos castaños, empieza un bosque con pinos y helechos, entre sombras agradecidas, que invitan a respirar con conciencia, como diría sensei Gustavo.

Antes de empezar la cuesta más fuerte y temida que nos llevará a escasos metros de la cima de La Cruz de Juanar, a la que rodearemos por el Norte camino del Oeste, con fuertes pendientes, algunos sueltan un momento las mochilas para sacar algo de bebida y comenzar a hidratarse. Empieza lo bueno.

Con estas pintas subía el que os escribe, cargado de una gran mochila, usando la funda de la cámara como improvisada despensa para las bebidas que iba consumiendo por el camino, apoyando los pasos sobre un bastón. En estos momentos ya había tomado dos inhalaciones de Ventolín, que me devolvieron el aliento. Podéis imaginar lo que supone para una persona con alergias que le llevan a leves pero desagradables episodios de asma, el caminar entre tanta planta silvestre. Esta vez el amigo Miguel Ángel, siempre dispuesto a ayudar a los compañeros, tuvo la brillante idea de llevar ese medicamento consigo, porque gracias a él mejoró mi rendimiento lo suficiente como para continuar prácticamente de corrido hasta el destino.

Una vez arriba, pasada la mítica cruz de Juanar, que se puede ver a la espalda de Rosa y Andrés, se inicia una vereda que, paulatinamente subiendo, nos llevará al Salto del Lobo.

Llegaba el paso más complicado de toda la subida, por una estrechísima y rocosa vereda con un tremendo barranco a la derecha, el famoso Salto del Lobo, donde ya ha ocurrido más de una desgracia y por el que no debería andar nunca alguien que padezca de vértigo. Al fondo se ve parte de nuestro destino.

A mitad del paso, sobre una roca prácticamente colgada encima del barranco y con unas vistas difíciles de imaginar a menos que estés por allí, algunos se atreven a desafiar las alturas. Detrás de Chacón puede verse la cima del Torrecilla.

Ya hemos pasado el tan temido tramo, sin el menor problema para un grupo más que acostumbrado a andar por las montañas. Entre laderas tenemos una vista de Marbella. Ya queda poco camino para llegar a la cima.

Intuíamos, como así fue, que Abel, subiendo por la ruta dura, estaría ya arriba. Ahora había que buscar el mejor sitio donde poder pasar la noche, sin olvidar que la cima está llena de rocas, cardos y pinchos de todas las especies habidas y por haber. Tocaba preparar la cama, antes de nada, para pasar a comer antes de la puesta de sol. Bienvenidos a El Lastonar.

En el siguiente capítulo contaré la estancia en la cima de El Lastonar, desde nuestra llegada hasta poco antes del amanecer.

jueves, 24 de junio de 2010

Dudas

No sé si entrar ya o esperar un poco. Me gusta lo que veo, pero no sé si entraña peligro, si todo es un espejismo. No tengo otra forma de saberlo que entrar y probarlo todo, con la compañía de las olas, con mi reflejo en la arena esperando tu compañía.

Extraño la ola que se va y vuelve a su capricho. Quiero retener cada momento de felicidad que vivo contigo. Solo estando dentro de ti es cuando se van todas las dudas del mundo.

Como te echo de menos.

http://www.youtube.com/watch?v=E7TtHdeMx9Q&feature=related

domingo, 20 de junio de 2010

Cambiando la mirada

Podríamos ir pensando en echar la mirada hacia otro lado, modificar esos esquemas absurdos y obsoletos, que atan de pies y manos. Pasa todo tan deprisa que a veces nos quedamos atrás, no acompañamos a los acontecimientos.

Amor y cabeza son tan fáciles de separar, que al final el cerebro se reubica en el corazón, con unas funciones muy distintas, pero más vivas y emocionantes. Creo que cuando pasa esto último, es el momento donde empieza el umbral de la felicidad.

Te sigo viendo de hombre igual que te vi de niño, con la mirada perdida y totalmente enamorada.

http://www.youtube.com/watch?v=1KjpyHX7X-o

domingo, 13 de junio de 2010

Cosas de hombres

De niños queremos ser hombres, y de hombres queremos ser niños. Qué prisa tenemos en crecer, como si así ganáramos la libertad más completa, cuando en realidad es cuando empieza a amarrarnos la vida.

Llega un momento en el que empiezan a apretar ciertas ataduras y lo que uno siente es la necesidad de huir, de que se va escapando algo de forma apresurada, de que los años se van haciendo más cortos, como que el día tiene menos horas, que el sol y la luna casi se continúan.

Volvamos a la niñez, al tiempo que jugábamos a ser hombres, a soñar con un oficio para intrépidos valientes, a la ilusión, al primer amor y al primer dolor.

Yo quería ser mayor.

http://www.youtube.com/watch?v=h-y5Pyny6hw

sábado, 12 de junio de 2010

Fiesta

Esto es lo que hay ahora en el pueblo, fiesta, la anual, la de niños, jóvenes y mayores. Un montón de gente buscando diversión, siguiendo el tradicional paseo por una feria llena de luces de colores, de artefactos voladores, de sueños y amores.

Creo que nadie explicó esto de la fiesta mejor que el maestro de maestros.

http://www.youtube.com/watch?v=jihrLbarXXE

jueves, 10 de junio de 2010

Desilusión

Qué mal sienta un cambio de planes cuando no es voluntario. También es mala suerte que llueva un día de feria, y más cuando has quedado con amiguitos para pasarlo estupendamente.

Me identifico con el muchachote de la foto, a mí tampoco me gusta que me cambien lo que tengo pensado hacer. Ahora, de adulto, hago prácticamente lo que quiero, pero cuando dependía de la opinión paternal, pillaba unos rebotes de escándalo cuando ya todo lo tenía preparado y me decían que íbamos a hacer otra cosa.

Estamos en feria, es tiempo de disfrutar, en mi caso nunca he sido de ferias, me gustan más los sitios tranquilos, pero bien merece un sacrificio el ver a mi grandullón contento. Así ya somos dos los que estamos felices.

Hoy no quiero discutir ...

http://www.youtube.com/watch?v=HIZx2u11FLs

domingo, 6 de junio de 2010

Preparando la subida

Entre los componentes karatekas del Zen, la subida significa la excursión anual a La Concha, haciendo noche en el Lastonar, la cima más alta de Sierra Blanca. Puedo escribir un libro sobre lo que significa para los karatekas del gimnasio Zen de Marbella, pero aun así, no se puede uno hacer una idea hasta que no lo prueba.

Imagínense en verano, con el karategi puesto, mochila cargada con comida, agua abundante, alguna prenda de abrigo, saco de dormir, esterilla, linterna y demás elementos necesarios para una dura subida, tanto que los que ya hemos pasado de los cuarenta y tantos, hacemos un recorrido alternativo, más acorde con nuestras castigadas articulaciones. Los más jóvenes suben desde Xarblanca, pasando por Los Monjes, trepando por torrenteras verticales, haciendo un gran esfuerzo solo apto para personas muy bien entrenadas. No es un paseo, no, como puede ser empezando desde el parador de Juanar.

Mi primera ascensión fue en 1993, repitiendo en varias ocasiones por la vía dura, siendo la última por las torrenteras en el 2002, a un mes de cumplir los cuarenta. En el 2005, acompañado de otra karateka, puse en marcha el segundo recorrido, como alternativa para los que quieren compartir vivencias, pero que ya no están como para hacer la vía dura. Cada año se han ido sumando más personas a este segundo recorrido, porque se trata de estar todos juntos en el Lastonar, cada uno según sus recursos físicos.

Llegar a la cima, buscar el sitio menos pendiente para dormir, ver el ocaso, comerse el bocadillo y estar con los colegas es algo que, como lo del anuncio, no tiene precio. Dormimos al raso, mirando a las estrellas, y al amanecer, saludamos al sol haciendo un kata. Recogemos las cosas y nos vamos a La Concha, donde se hace la entrega de cinturón a los que se hayan examinado recientemente. Después hay que hacer el camino de vuelta. Tradicionalmente nos esperan con bebidas bien frías, que agradecemos después de haber hecho un grandioso esfuerzo y haber pasado la noche prácticamente en vela. Esa primera cerveza me sabe a gloria.

Como le tengo tanto respeto a este acontecimiento, antes de cada una de mis subidas, me preparo a conciencia. Y eso es lo que estoy haciendo ahora, entrenamientos aeróbicos que me permitan subir con total garantía. Hoy tocaba ciclismo, así que he subido a Benahavis, con el sol castigándome, pero con la satisfacción de saber que todavía me encuentro fuerte y sano.

Ain´t no mountain high enough ...

http://www.youtube.com/watch?v=EGBXIK5TZjs&feature=related

viernes, 4 de junio de 2010

Qué será

Llevaba tiempo siguiendo las últimas enseñanzas de mi sensei, que dice lo de vivir el aquí y ahora, sin hacer caso al pasado, porque ya no tiene remedio, ni pensar en el futuro.

Cuando uno es joven lo tiene todo por hacer, hay que pensar en el futuro, en qué profesión tendrá uno, si formará una nueva familia, cómo le irá. Acercándome a los cincuenta solo puedo plantearme el qué hago ahora, lo que pasó lo perdí y no tengo ni la más remota idea de lo que me vendrá; solo la muerte es lo único cierto que me ha de llegar, y para ésta no tengo ninguna prisa.

Corriendo estos tiempos, creo que lo mejor es no pensar en mañana, sino disfrutar de este día azul, con el ronroneo del mar. Futuro, como sabemos que ahora mismo no existe como tal, para qué preocuparse de él.

La abeja que está libando sigue el tan preciado precepto, así que tomemos el qué será como una mera y preciosa canción.

martes, 1 de junio de 2010

Te miro

Las depuradoras orgánicas vivas nos suelen dar asco, pero son las que se encargan del trabajo sucio, de eliminar los restos. Así las hienas, buitres, moscas y demás bichejos encargados de esa sucia labor, están mal vistos.

Unas veces se encuentra uno de frente con una foto de las llamadas difíciles de conseguir, por la dificultad que entraña que te posen y te dejen seleccionar los parámetros adecuados en la cámara y buscar la posición para el mejor de los encuadres.

Devorar me gustaría esta maldita crisis, de la cual somos meros observadores del desguace que están haciendo entre todos estos chapuceros, estos Pepe Gotera y Otilio que solo saben hacer las mismas reparaciones que los dos personajes de tebeo. Y es que, señores, a estas alturas os habréis dado cuenta de que los que nos gobiernan están subordinados a los que tienen los billetes en su poder, haciéndoles bailar al son de su interesada música.

Ya digo en la presentación de este blog que escribo en función del estado de ánimo, y éste, ahora, está empezando a bajar, son cuatro años intentando luchar en medio de este océano embravecido. Y para colmo de males, aquí ya no paga nadie, y no porque ahora no quieren, sino porque va a ser verdad que no hay dinero, que las empresas y entidades públicas se han quedado listas de papeles, que se lo han gastado todo en ayudas externas y se han olvidado de nosotros. En fin, que aún no sé cómo podemos tener ánimos algunos para abrir por las mañanas el negocio, con la esperanza de que luchando podamos mantener el avión con el morro horizontal en vez de con la cabina hundiéndose en mitad de este océano ajetreado llamado crisis.

Te miro y no veo más que luces en tu camino, solo se oye ruido, frío ruido …

http://www.youtube.com/watch?v=3Sy5xcOC4cY

domingo, 30 de mayo de 2010

Tras de ti

No hay quien ande fuera de la penumbra. Igual por eso es que en la sombra ocurren las cosas más bonitas, las historias de amores imposibles, reservados, auténticos, los más fuertes. A los amantes solo les gusta la luz de la luna como único testigo de su amor prohibido, de sus deseos controlados a la luz del día.

Ocultémonos a la sombra de una duna, de cara al mar, de espaldas al mundo, jurémonos amor eterno. Subamos a la montaña para beber del río en su origen, puro, limpio.

Te sigo como un guardaespaldas.

http://www.youtube.com/watch?v=19rC-Fl-KwM

domingo, 23 de mayo de 2010

Los Chicos no lloran

No tenemos derecho, que por qué, pues no lo sé, la verdad. A mí me viene muy bien cuando me hace falta, me quedo nuevo.

Mi campeón es un tío duro, duro por fuera y blando por dentro, noble como él solo, amigo de sus amigos hasta la muerte, defensor de las cosas buenas, buen amante de la música y de la lectura.

Mi príncipe se va haciendo un hombre, pasito a pasito, cogiendo las cosas buenas, luchando por las buenas causas, por lo que de verdad merece la pena. No hay modo de no quererlo, es un ángel encarnado en persona, es lo que se suele decir –una buena persona.-

sábado, 22 de mayo de 2010

¿Nos vamos?

Vamos a intentarlo, aunque sea por un momento y con la imaginación. Dejamos todo y levantamos el vuelo, así, venga, sin mirar abajo ni atrás. Por delante todo el cielo despejado y el depósito lleno de gasolina, solo nos queda ir sorteando los posibles obstáculos que nos vayamos encontrando, unos fáciles y otros difíciles de evitar.

Vaya, una persona conocida de mucho tiempo, hay sitio libre y se monta. Se empieza una conversación, preguntas y respuestas, comenzamos a entender cosas a las que no le encontrábamos explicación alguna. Seguimos volando, aún queda combustible. No quieres soltar a la otra persona, descubres de nuevo lo bien que se viaja con ella, pero atrás han quedado muchas cosas sin resolver y empiezas a pensar si volver o seguir sin equipaje hacia tierras nuevas.

La tarde empieza a caer, una brisa fresca con olor a mar acaricia la cara, se oyen dos corazones latir al mismo ritmo, dos manos se buscan, se encuentran y se entrelazan. El motor ha dejado de sonar, el viento es el que nos lleva a no sabemos donde, puede que ya no haya vuelta atrás …

Y todo porque me amaste.
http://www.youtube.com/watch?v=9CkKuA86Mis

lunes, 17 de mayo de 2010

Salto mortal

A veces se tiene que tomar uno la vida como un salto mortal, nombre que nunca llegué a entender, ya que la primera vez que lo oí, seguramente cuando hacía gimnasia deportiva en el colegio, pensé –si se llama así es porque después de darlo no sigues vivo- pero no, por suerte, después de darlo por primera vez, comprobé que era hasta divertido.

Hoy los saltos que tengo que dar no son tan espectaculares ni artísticos como el del chaval de la foto. Son menos estéticos y, algunos, más desagradables. Es el salto en busca del trabajo, del dinero para el día a día; con el inconveniente de que no siempre cae uno de pie, dando con la cara en el suelo en más de una ocasión, porque algún simpático quita la colchoneta que debería estar ahí.

Soy de la opinión de que cada día hay que dar algún salto mortal, arriesgar sin llegar al límite conocido. Si no hay salto, no hay adrenalina, y sin ella, la vida se me queda vacía.

Saltemos pues.

sábado, 8 de mayo de 2010

La familia casi al completo

Es curioso, pero las últimas veces que hemos coincidido los hermanos ha sido en una iglesia, parece ser que es la única forma de reunirnos desde que formamos cada uno su familia.

Hoy ha tocado comunión, la de mi campeón, que se ha preparado a conciencia, tomándose en serio lo que iba a hacer. Convencido iba, así que me ha parecido estupendo que quisiera hacer la primera comunión.

Hemos tenido agradable sorpresa a la hora de la comida. No contaba con uno de mis hermanos, porque está acompañando a su mujer en unos momentos difíciles, tampoco contaba con mi hermana, porque tenía que estar en Sevilla en otros importantes menesteres. Al final sí se han podido venir mi hermana y su marido, así que de cinco hemos estado cuatro, y entre pitos y flautas hemos ocupado una buena hilera de mesas. Por supuesto, no han faltado ninguno de los abuelos.

Os podéis imaginar las risas que nos hemos echado, aparte de haber comido en condiciones, como caracteriza a esta familia. Un gran día para todos.

http://www.youtube.com/watch?v=_FXoyr_FyFw


jueves, 6 de mayo de 2010

Dame un grito

Cuántos días necesita uno dar un grito, pidiendo ayuda ante todo lo que va saliendo mal, entendiéndose por mal todo aquello que uno no desea en ese momento.

Aunque seamos un lobo solitario, siempre hay alguien que te agrada que te oiga un momento, lamentarte de lo mal que va todo, de lo rápido que va pasando el tiempo y de que te queda mucho por hacer. El estrés del que todo lo quiso y casi nada tiene.

Parece una locura, pero el mar escucha. De jovencito y de mayor, cuántas veces me he sentado frente a él, aunque debería llamarla como a una mujer, porque me escucha como solo ellas saben hacerlo. No me contesta, solo me devuelve un ritmo sonoro, suave, tranquilo.

A veces uno necesita dar un grito.

http://www.youtube.com/watch?v=_VKGlY-vlhQ

sábado, 1 de mayo de 2010

On the beach

Primer baño de temporada en familia. Nada más llegar de mi paseo matutino, le dije al personal que había que ponerse el bañador y tirar para la playa volando, que hacía un día buenísimo y me apetecía bañarme, que siempre viene bien para todo.

No hay que decirle dos veces a mi mujer lo de ir a la playa, en un ratillo estaba ya preparada, mientras, negociaba yo con mi leoncillo la playa a la que íbamos, ya que él quería la de debajo de casa, que tiene un barco pirata para jugar. Al final me he llevado el gato al agua y hemos ido a la que a mí me apetecía, para hacer algunas fotillos con la cámara acuática.

Nada más llegar nos fuimos padre e hijo para el agua, nos llamaban los genes ésos que tenemos los varones de la familia, que tienen mucho de delfín, ya que nos gusta jugar a sumergirnos y salir solo para respirar. El oleaje hacía divertirnos aún más.
Después de unos buenos chapuzones entre las olas, decidí que había que regresar con la mamma que, efectivamente, ya nos estaba buscando preocupada, porque hacía poniente y nos habíamos alejado bastante.
Estuvimos un rato más tomando el sol y charlando. Uno de al lado había pescado una dorada bastante hermosa, aunque no creo que tuviera el tamaño que Maite me mostraba.

Un buen rato en la playa. Ya iba siendo hora de pegarse un baño en condiciones en agua salada.
http://www.youtube.com/watch?v=FU6sTWXiHRg

Volando voy, volando vengo

Qué día más bueno estamos teniendo. Esta mañana he salido de paseo con mi negra, mi Dana, con la cámara encima montando un tele para pillar algo interesante. Siempre cae alguna foto curiosa que pueda mostrar a los demás. Todo estaba preparado, la verdad, iba con los parámetros bien estudiados para coger a algún pilluelo al vuelo.

Me encantan los gorriones, son unos espabilaos, volando de aquí allá, posándose galantemente para atraer a las guapas y decirle cuatro píos.

Enamorao de la vía, aunque a veces duela.

lunes, 26 de abril de 2010

Había que visitar el río

El empeño de mi campeón era visitar de nuevo el puente de madera, parando en el embarcadero del Marbella Club y el espigón de la playa de la Bajadilla. Solo pudo ser posible lo primero, ya que la hora no nos permitió emplear más tiempo antes de que anocheciera. Pese al viento, eran muchos los que decidieron darse una vuelta por el paseo marítimo, haciendo difícil de nuevo circular en bicicleta hasta donde comienza la zona del albero. El campeón iba pasando a buen ritmo por los pequeños puentes hechos para salvar el cauce de algún torrente.

Llegando a la zona próxima donde se termina el paseo, está el tramo de arena en el que algunos tienen que bajarse de la bicicleta para no caer, andando como unos diez metros hasta un desvío que nos llevará por una calzada hasta el nuevo puente.
Solo quedan unos doscientos metros para atravesar el nuevo puente de madera, por donde circulan tanto los ciclistas como los peatones, en perfecta armonía.
Yo aproveché que el campeón había ya bajado para darle mi cámara de fotos y que pudiera dar constancia de que papá también iba en la bici.
Como no podía ser de otra forma, Javi tenía que beber, con la consiguiente foto, que hubo que repetirla hasta conseguir la imagen deseada. Tanto fue así, que hasta se atragantó.
Todo el empeño del niño era bajar al río para hacerse unas fotos. Por más que intenté explicarle que era un poco pesado andar por la arena con la bici en la mano, tuve que acceder, no había otra forma de que se diera cuenta, aunque haciendo caso del conocido refrán –sarna con gusto, no pica- llegamos hasta la misma orilla de Río Verde.
Tocó tirar de la bici cuesta arriba por la arena, ejercicio adicional que sirve para ejercitar brazos y tronco.
La vuelta fue un poco estresante, con el mozo queriendo parar en el embarcadero del Marbella Club, y el padre negándose dado que aún tenían que llegar a casa y hacer un montón de cosas, y las farolas ya estaban encendidas. En un momento dado le perdí, pasando un mal rato, ya que lo llevaba pegado atrás y se ve que en uno de mis giros para controlarlo, me adelantó sin que yo lo viera, perdiéndolo de vista en medio de la gente. Me di la vuelta hasta el embarcadero de nuevo, no estaba allí, comencé a darle rápido a los pedales hacia delante, tampoco lo veía, hasta que al final me encontré a un amigo que venía de frente corriendo y me dijo que le había visto ya por Da Bruno. Hasta allí llegué y le vi que me andaba buscando. Qué susto. Terminamos bien una nueva aventura, habiendo aprendido el niño que cuando se sale de paseo con alguien es para estar juntos, no para echar carreras cada uno por su lado.
Qué es el arco iris si no un puente de colores.

domingo, 25 de abril de 2010

El encuentro



La sierra, los pinos, el camino, el noble animal, la chica hecha mujer, todo podría formar el encuentro, único. La niebla puede envolver parcialmente lo que queremos ver, puede sernos útil para esconder a veces unos sentimientos que no deberían aflorar, pero que están ahí, latentes.

A veces el corazón se acelera de pronto, nos delata por más que pongamos una cara de –aquí no pasa nada- se nota porque las manos no interpretan las órdenes del cerebro, que les pide calma, hay un brillo en la mirada que no va parejo con los muchos años de la persona.

Hay días que no se borran nunca de nuestra cabeza, besos con sabor dulce, caricias inocentes, promesas de continuidad. Algunos días nunca tendrían que terminar, para continuar el camino que me lleva a ella.

Colgado a sus caderas me fui olvidando de quien era …Me quedé como un cuadro, a su pared pegado … (Los Secretos)

http://www.youtube.com/watch?v=fMVJoIZcu6M&feature=related

domingo, 18 de abril de 2010

Encadenado a la vida

Dicen que el agua da la vida, será por éso que me siento tan vivo ahora. También es cierto que nos tiene encadenados a casa, cuando dice a caer sin mesura.

Llevo todo el invierno y lo que va de primavera sin oir, ni leer nada acerca del cambio climático, de la desertización del Sur. Parece que ahora vuelve a llover como cuando iba al colegio de niño, hasta estoy pensando en comprarme unas botas de agua de ésas que llegan hasta casi las rodillas, para andar por mi barrio sin tener que cambiarme de zapatos, calcetines y pantalones unas cuantas veces al día, tantas como tenga que cruzar algunas de las calles que me llevan a la principal.

Cayó la gota fría.
http://www.youtube.com/watch?v=XtqZHLLY5dU

viernes, 9 de abril de 2010

Caminando hacia la mar

Me gusta tanto, que prefiero nombrarla en femenino, como a una bella mujer. La mar, da igual su tono gris, azul, verde esmeralda, siempre es la reina en cualquier entorno. Ya de muy niño me engatusó, me llamaba con su vaivén en la orilla, venía a mí y se marchaba en un juego de coqueteo, hasta que conseguía que me sumergiera en ella. Creo que todos aprendemos antes a bucear que a nadar por la necesidad de estar de nuevo dentro del agua salada, donde parecemos intocables, donde estamos a salvo de todo lo externo.

Luego llegan los primeros juegos de amor, y ella nos tapa, nos sigue protegiendo de los demás, aunque en realidad lo que pretende es seguir abrazándonos. Y así hasta que llegan nuestros hijos y corremos a que la vean, para que empiecen a aprender a quererla.

Yo amo los mundos sutiles, ingrávidos y gentiles … Caminante, no hay camino, sino estelas en la mar.
http://www.youtube.com/watch?v=DHQ-_bf9NFI

sábado, 3 de abril de 2010

Alhaurín, ida y vuelta

Ayer era Viernes Santo, no es que tuviera alguna promesa pendiente, ni que me hubiesen mandado alguna penitencia; el caso es que me propuse hacer una etapa ciclista saliendo de Marbella y llegando al mismo centro de Alhaurín el Grande. Por el camino nos dejábamos Ojén, Monda y Coín.

Con esta idea salimos Raúl y yo a las once de la mañana, con un bonito día soleado. Al paso por la plaza de toros, en subida, me pregunta el compañero si he echado alguna cámara de repuesto para las ruedas de carretera, ya que las he sustituido por las de montaña. Pues no, llevaba una cámara para las ruedas gordas, pero no para éstas; de todas formas no tenía pensamiento de volverme para tener que subir gratuitamente otra vez la misma cuesta, así que como llevaba parches, me arriesgué y seguimos durante la eterna subida al puerto de Ojén, que desde la salida son como unos doce kilómetros sin un bendito descanso; todo es cuesta arriba. Eso sí, la cámara de fotos no la olvidé y al paso por un mirador de Ojén, dejé constancia.

La verdad es que las vistas en esta primavera son bastante extrañas por estos parajes, con todo verde, dando la impresión de estar más por el País Vasco que por el sur de Andalucía. Una gozada, a pesar de que después del puerto vienen algo más de veinte kilómetros de auténtico rompepiernas con continuas subidas y bajadas.
La última vez que subí a Alhaurín fue hace muchos años, no estaba todavía la variante y había que pasar por el centro de cada pueblo. No sé si ahora es mejor o peor, lo que sí es verdad es que la carretera está más fina y cunde más. Por delante llevaba a Raúl marcando ritmo, que en llano va bien, pero que subiendo no lo cogen ni las liebres.

Habíamos pasado por Monda, también vimos el cruce para Coín; de pronto empezamos a bajar casi dos kilómetros camino del cruce de Alhaurín a 70 Km/h, el compañero con cara de felicidad, yo, más viejo, pensando que luego había que subirlo. Nos metimos en la carretera estrecha que nos llevaría al destino, haciendo unos kilómetros muy bonitos, viendo el pueblo al fondo.

Llegar al centro del pueblo había que sudarlo con una buena cuesta, pero valía la pena. Fueron dos horas y veinte minutos de no parar de dar pedales, racionando las fuerzas, porque quedaba la vuelta. Barrita energética y vuelta por el mismo sitio. Al pasar por el letrero del pueblo no pude resistirme a salir en una foto que testimoniase mi paso por allí.

A la salida del pueblo nos sentamos en una venta a tomarnos una tapa de ensaladilla rusa con una coca-cola bien fresquita; había que llenar los botes con agua fresca, porque lo que llevábamos ya era caldo de puchero. Fueron cinco minutos, porque no podíamos dejar que las piernas se enfriasen. Así que salimos ligeros camino de la cuesta prolongada que nos incorporaba de nuevo a la carretera principal. Me lo tomé con bastante calma, quedaban buenos y largos repechos antes de llegar de nuevo al puerto de Ojén para dejarnos caer hasta Marbella. Para olvidar la paliza que le estaba dando a mi sufridor cuerpo, saqué la cámara e hice un par de fotos a nuestro paso por Monda. Al final me haré un fotociclista, ya que no dejo de dar pedales mientras voy enfocando.

Desde la carretera podíamos escuchar la banda de música en las procesiones de Monda. Ya iba quedando menos. La siguiente parada técnica sería en los Llanos de Pula, recién entrados en el término municipal de Ojén.

Desde Monda hasta la venta de los Llanos de Pula, después de decirle cómo se actúa de gregario, puse a Raúl a tirar de mí a la velocidad adecuada, salvándome durante ese trayecto de un desagradable viento de cara. Ya solo quedaba reponer líquidos de nuevo, con unas coca-colas fresquitas, bebidas con avidez. El resto era ya cosa fácil. Subimos como un relámpago el poco más de kilómetro que quedaba hasta coronar el puerto, y nos dejamos caer sin dejar de dar pedales, a tope hasta el punto de partida. Ayer no hubo dolor de piernas, ni calambres, ni nada de nada, solo el lógico cansancio. En total fueron algo más de sesenta y seis kilómetros en cuatro horas y veinticinco minutos. Una nueva etapa que me hace seguir siendo joven, a pesar de que mi cara vaya reflejando mi verdadera edad.

Voy abriendo caminos para dejarte las cosas buenas que aprendo …

Un nuevo inquilino

Un pequeñito felino ha sido adoptado por mi hija, y suman cuatro gatos. Aunque no soy muy amante de los gatos, debo reconocer que éste es un pillo de cuidado, que hace migas hasta con las otras dos de la especia canina. Cuando son pequeños son la mar de graciosos, no para de enredar y se esconde cuando me ve con la cámara en la mano apuntándole.

Gosto muito de te ver, leaozinho ...